Técnicas de neuroimagen por resonancia magnética muestran los daños que ocasiona el consumo de cocaína

Técnicas de neuroimagen por resonancia magnética muestran los daños que ocasiona el consumo de cocaína

Un equipo de científicos, la Universidad Autónoma de Barcelona, el hospital de Sant Pau de Barcelona y el Instituto de Investigación Biomédica de Bellvitge (Idibell) han demostrado a través de la resonancia magnética, que la cocaína cambia la estructura del cerebro y también modifica las funciones cerebrales.

Los investigadores sometieron a un grupo de personas en fase de desintoxicación al grupo a un juego de azar y observaron su actividad cerebral a través de diferentes técnicas de neuroimagen por resonancia magnética para analizar simultáneamente la estructura de la materia gris y la blanca, la función cerebral y el estado de las vías de comunicación entre las áreas del cerebro.

Gracias a esta herramienta de diagnóstico por imagen, los científicos comprobaron que, a diferencia de la población sana, los consumidores de cocaína tenían una zona primitiva del cerebro hiperactivada, vinculada a la satisfacción de comportamientos relacionados con las necesidades básicas como el comer. En contraste a esta área hipersensible, la corteza prefrontal, que tiene como función regular la propia conducta, se encontraba hipoactiva.

En lo que a estructura del cerebro se refiere, la resonancia magnética también ha mostrado modificaciones, ya que en la materia gris se refuerza el circuito de recompensa y el tamaño de la materia blanca baja fuera de esa área, por tanto, quedan reforzadas las estructuras de la gratificación; mientras que aminoran las que  se encargan de procesos cognitivos como la atención.

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